Una alimentación saludable y una buena hidratación son fundamentales para cuidar nuestra salud y mejorar nuestra calidad de vida.

Mantener una dieta equilibrada ayuda a prevenir enfermedades como la diabetes, la obesidad, la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares.

Además, acompañar una alimentación sana con actividad física y una correcta ingesta de agua contribuye al buen funcionamiento del organismo. Incorporar hábitos saludables, como llevar viandas o frutas al trabajo y beber suficiente agua durante el día, permite controlar mejor lo que consumimos y favorece nuestro bienestar diario.

Te invitamos a descargar la Guía re recomendaciones para la salud de las personas trabajadoras de la SRT.
 

Fuente: Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT)

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